“El verano no crea los problemas del cabello, solo los pone en evidencia”, afirma la peluquera Viktoria Petrova tras más de una década dedicada al estudio del pelo. Su obsesión por conocer todos sus secretos ha culminado en el Método Molecular, una filosofía de trabajo basada en la idea de que cada cabello tiene una biografía única (su estructura, historial de coloraciones, tratamientos…) que condiciona su capacidad de hacer frente a cualquier agresor ambiental o transformación capilar.
En su salón, la metodología se traduce en un diagnóstico exhaustivo como punto de partida para recuperar el equilibrio capilar antes de proceder a cualquier coloración. En el día a día, supone que un mismo plan de vacaciones (con similar exposición de sol, cloro, viento…) tenga consecuencias muy diferentes en distintas melenas, en función del estado de la fibra y del cuero cabelludo. Por eso, el consejo de Viktoria Petrova es que antes de pensar en las potenciales amenazas ambientales, “prestes atención a la resistencia de la fibra capilar porque si está fuerte, tolerará mejor cualquier agresión externa”. Sin olvidarque, en verano, el verdadero problema del pelo no suele ser unaagresión aislada, sino la suma de muchas pequeñas que se acumulan durante semanas.
¿Son las melenas rubias las más damnificadas?
La experta confiesa en que, en realidad solo necesitan un diagnóstico más preciso y atenciones adaptadas a su historia. Los rubios naturales y los teñidos comparten muchas amenazas, pero no reacción exactamente igual ante ellas porque los primeros suelen conservar mejor su equilibrio estructural, mientras que uno coloreado requiere proteger tanto la fibra como el trabajo técnico realizado. “Sin embargo, un rubio bien construido y mantenido puede llegar al final del verano en excelentes condiciones. No se trata de renunciar al color, sino de respetar los límites del cabello”, reconoce Viktoria Petrova.

Cómo preparar un cabello para aumentar sus defensas en verano
A pesar de que cada melena es diferente, durante las semanas previas a las vacaciones, Viktoria Petrova recomienda unas pautas generales para todas:
- Revisión. Chequea el estado real del pelo con un diagnóstico profesional.
- Refuerzo. Para llegar a la playa con una fibra equilibrada y fortalecida, capaz de conservar el agua, empieza a aplicar productos que mejoren tanto la hidratación como la elasticidad, y evita procesos químicos innecesarios de última hora.
- Fotoprotección. Antes de someter al pelo a una exposición solar intensa, incorpora fórmulas de protección térmica y efectivas frente a la radiación UV.
Amenazas capilares del verano para cabellos rubios y cómo afrontarlas
- Radiación solar: Un rubio puede perder matices porque los rayos ultravioleta progresivamente degradan los pigmentos (naturales y cosméticos) mientras la oxidación reduce el brillo y altera el reflejo de la luz. Además, la exposición prolongada al sol afecta a la capa lipídica que protege la cutícula, lo que favorece la pérdida de agua y de suavidad. “Lo importante es reducir el impacto acumulativo de las radiaciones”, sostiene la experta que apuesta por utilizarfotoprotección capilar (en una textura ligera, con filtros UV yantioxidantes), reaplicarla a lo largo del día (como un SPF para la piel) y añadir un sombrero de tejido transpirable si la radiación es muy intensa.
- Cloro: “Tiene fama de ser responsable de que el pelo rubio se vuelva verde pero, en realidad,lo que favorece es que ciertos minerales del agua (cobre) se adhieran con mayor facilidad a las fibras porosas”, admite. Un gesto sencillo para reducir la absorción de cloro es saturar el cabello con agua dulce como gesto previo a sumergirte en la piscina.
- Agua de mar: “La sal aporta una sensación de volumen que, tras unas horas, se transforma sequedad y el cabello pierde flexibilidad”, reconoce Viktoria Petrova. El truco más popular entresus clientas es aplicar una mascarilla nutritiva antes de ir a la playa y recoger el pelo en una trenza (mantiene la hidratación, reduce la fricción y facilita el desenredado). Al final del día, resulta esencial aclararlo a conciencia con agua dulce.
- Viento: “Aunque rara vez rompe el cabello por sí solo, favorece la formación de nudos y aumenta el roce, por lo que el problema aparece cuando intentas desenredarlo”. Para preveniresa situación, la estilista aconseja llevar recogidos suaves en días de mucho aire, tener paciencia con el cepillado (empezar siempre por las puntas) y aplicar fórmulas sin aclarado que faciliten el deslizamiento del cepillo.
- Humedad: Permanecer muchas horas con el pelo mojado no es beneficioso para el cuerocabelludo (con calor, puede alterar a las pieles sensibles), ni para la fibra (“está más elástica y vulnerable”). Su recomendación es evitar mantener la melena húmeda retirando el exceso de agua con una toalla de microfibra al finalizar el chapuzón, desenredarla con suavidad y olvidar los recogidos tirantes si no está totalemente seca.
Reflexión sobre la relación entre un cabello rubio y el verano
Después de tantos años observando melenas, la experta ha aprendido que las mujeres que mejor conservan su rubio no son las que utilizan más productos, sino las que entienden sus necesidades capilares. Así, el Método Molecular de Viktoria Petrova nació de el propósito de escuchar al cabello antes de intervenir. “El verdadero lujo no es llegar a septiembre con un color bonito para una fotografía, sino con un cabello que siga siendo fuerte, flexible y capaz de sostener ese color durante muchos meses”, sostiene Viktoria Petrova.
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