Las rodillas son el nuevo escote: cómo combatir manchas, arrugas y flacidez

Las rodillas también delatan la edad. Cada vez más pacientes acuden a la consulta por áreas pequeñas, muy visibles y difíciles de tratar, como las rodillas. Una zona que suele quedar fuera de la rutina diaria, pero que se expone constantemente en verano con vestidos, faldas y shorts.

“Las rodillas son una zona compleja porque están sometidas a movimiento constante, fricción, exposición solar y cambios de peso. Además, con los años disminuye la producción de colágeno y la piel puede verse más fina, más arrugada, más apagada o con menos firmeza”, explica la Dra. Beatriz Beltrán, fundadora de la Clínica Dra. Beatriz Beltrán en Barcelona.

La preocupación no siempre es la misma. Algunas pacientes consultan por rodillas oscuras o con manchas; otras, por piel rugosa o engrosada; otras, por arrugas finas, flacidez sobre la rodilla, falta de tensión o pérdida de definición en la pierna.

“Para tratar bien esta zona hay que hacer un diagnóstico preciso. No es lo mismo una rodilla oscura que una rodilla flácida, una piel deshidratada que una piel con pérdida de colágeno o una pierna con falta de tono muscular. Cada problema necesita una solución distinta”, señala la doctora Beltrán. Y añade:  “El objetivo no es transformar la rodilla, sino mejorar la calidad de la piel, la firmeza, el tono y la armonía de la pierna. Una rodilla rejuvenecida debe verse más lisa, más uniforme y más cuidada, pero siempre natural”, concluye la Dra. Beltrán.

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Rodillas oscuras o con manchas: oxigenación, exfoliación médica y láser

    El tono oscuro en las rodillas “suele aparecer por una combinación de factores: fricción, roce con la ropa, presión repetida, acumulación de células muertas, sequedad, exposición solar o engrosamiento de la piel. Al ser una zona que se dobla, se apoya y se roza constantemente, puede verse más apagada, grisácea o pigmentada que el resto de la pierna. Cuando una rodilla se pigmenta, no basta con aclarar la piel. Hay que entender por qué se ha oscurecido. En muchas pacientes vemos una piel más gruesa, más seca o más castigada por la fricción, y lo primero es renovar la superficie cutánea de forma controlada”, explica la Dra. Beatriz Beltrán.

    En estos casos, la doctora puede combinar protocolos de oxigenación y exfoliación médica, como OxyGeneo o Préime DermaFacial, con peelings corporales y láseres específicos. “La oxigenación nos permite trabajar muy bien esta zona porque produce una exfoliación importante, mejora la luminosidad y prepara la piel para otros tratamientos. En corporal ayuda mucho, especialmente cuando se combina con peelings”, señala.

    Cuando además hay falta de calidad cutánea, flacidez o textura irregular, la doctora también puede recurrir al láser TightSculpting de Fotona. “Hemos mejorado esta tecnología con la pieza honeycomb, con pequeños orificios en forma de panal de abeja, que se añade a los escáneres. Permite dispersar y emitir la energía de forma más homogénea, más potente y más efectiva, en un tratamiento cómodo e indoloro”, explica la Dra. Beltrán.

    “El error más habitual es frotar demasiado o usar despigmentantes sin diagnóstico. Si irritamos la piel, podemos provocar más inflamación y más mancha. Por eso trabajamos con protocolos progresivos, hidratación y fotoprotección”, añade.

    Arrugas finas y piel apagada: polinucleótidos

    Cuando la piel de la rodilla se ve fina, apagada o con pequeñas arrugas, el problema suele estar en la pérdida de calidad cutánea. Con los años disminuye la capacidad de reparación de la piel y se reduce la producción de colágeno y elastina, dos proteínas clave para mantener firmeza, elasticidad y resistencia.

    “Los polinucleótidos son muy interesantes cuando queremos regenerar la piel desde dentro. No rellenan ni cambian la forma de la zona, sino que ayudan a mejorar la hidratación, la elasticidad, la luminosidad y la calidad cutánea”, explica la Dra. Beltrán.

    Este tratamiento está indicado en rodillas con piel fina, envejecida o desvitalizada, cuando el objetivo es mejorar el aspecto de la piel de forma progresiva y natural. “Nos permiten trabajar una piel que se ve cansada, débil o apagada, estimulando sus mecanismos de reparación”, añade.

    Piel deshidratada o poco elástica: ácido hialurónico

    La piel de las rodillas también puede perder hidratación y elasticidad. En estos casos se ve más seca, menos flexible y con aspecto envejecido, especialmente después de la exposición solar, los cambios de peso o el paso del tiempo.

    “El ácido hialurónico nos permite aportar hidratación profunda y mejorar la elasticidad de la piel. No hablamos de rellenar la rodilla ni de cambiar su volumen, sino de hidratar una piel que ha perdido calidad”, aclara la doctora.

    El tratamiento ayuda a mejorar la flexibilidad, la suavidad y el confort de la piel. Puede ser una buena opción cuando la rodilla se ve seca, apagada o con pequeñas líneas provocadas por la falta 

    de hidratación. “Una piel bien hidratada se ve más luminosa, más elástica y responde mejor a cualquier protocolo de rejuvenecimiento corporal”, señala.

    Flacidez sobre la rodilla: ácido poliláctico

    La flacidez aparece cuando la piel pierde colágeno, firmeza y capacidad de sostén. En la zona de la rodilla puede verse como piel caída, pequeños pliegues o falta de tensión justo por encima de la articulación.

    “Cuando hay flacidez, necesitamos estimular colágeno. El ácido poliláctico es un bioestimulador que trabaja de forma progresiva para mejorar la firmeza y la calidad de la piel”, explica la Dra. Beltrán.

    A diferencia de otros tratamientos más inmediatos, el ácido poliláctico actúa estimulando la respuesta natural de la piel. “No buscamos un resultado artificial ni un cambio brusco. Buscamos que la piel recupere estructura, densidad y firmeza con el paso de las semanas”, añade.

    Falta de tensión: radiofrecuencia Thermage

      En algunas pacientes, el problema principal no es tanto la arruga fina como la falta de tensión. La piel se ve más laxa, menos firme o con un aspecto menos definido. Es una queja habitual en zonas corporales difíciles de trabajar solo con ejercicio o cosmética.

      “Thermage es una tecnología de radiofrecuencia que nos permite tensar sin cirugía. Calienta las capas profundas de la piel y estimula la producción de colágeno, algo muy útil en zonas como rodillas, brazos, abdomen o muslos”, señala la doctora.

      Su interés está en que permite trabajar la firmeza sin incisiones ni tiempo de recuperación. “En rodillas, Thermage puede ayudarnos a mejorar la tensión cutánea y a conseguir una piel con aspecto más firme y compacto”, explica Beltrán.

      Falta de firmeza en la pierna: EMSculpt

      A veces la preocupación no está solo en la piel de la rodilla, sino en el conjunto de la pierna: falta de tono muscular, poca definición o sensación de flacidez corporal. En estos casos, tratar solo la superficie de la piel puede quedarse corto.

      “EMSculpt trabaja la musculatura mediante contracciones intensas que ayudan a tonificar y reforzar la zona. En estética corporal, combinar calidad de piel y tono muscular puede marcar mucho la diferencia”, explica la Dra. Beltrán.

      La doctora insiste en que la rodilla debe valorarse dentro del conjunto de la pierna. “No tratamos una zona aislada. Tratamos proporciones, firmeza, piel y armonía corporal. Una rodilla más cuidada también depende de una pierna más firme y mejor definida”, concluye.

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