El verano es una de las épocas del año en las que más aumenta la demanda de tratamientos médico-estéticos de efecto inmediato. El motivo no es solo estético: durante los meses de calor la piel cambia, se expone más, pierde hidratación y acusa más los gestos repetidos que hacemos de forma inconsciente frente al sol.
“En verano aumenta la vida social, pasamos más tiempo al aire libre y todos queremos mostrar buena cara. Pero el agua y el sol nos obligan a gesticular constantemente, marcando más las arrugas del entrecejo, la frente y las patas de gallo”, explica la Dra. Beatriz Beltrán, fundadora de la Clínica Dra. Beatriz Beltrán en Barcelona, experta en armonización facial y único miembro español de la ISAC, Sociedad Internacional de Complicaciones Estéticas.
Por eso, los tratamientos más solicitados antes de vacaciones son aquellos que permiten relajar la expresión, mejorar la calidad de la piel, recuperar luminosidad y conseguir un efecto buena cara sin alterar la naturalidad del rostro. Entre ellos destacan cuatro tratamientos: Baby Botox BB, polinucleótidos combinados con activos específicos, limpiezas dermatológicas y protocolos tensores de una sola sesión.
Baby Botox BB: expresión relajada sin perder naturalidad
La luz intensa hace que entrecerremos los ojos y frunzamos más el ceño. Este gesto repetido acentúa las arrugas del tercio superior del rostro, especialmente en frente, entrecejo y patas de gallo. En este contexto, la Dra. Beatriz Beltrán propone su técnica exclusiva Baby Botox BB, pensada para suavizar las arrugas de expresión sin renunciar a la naturalidad de los gestos.
“Muchas personas tienen miedo a la toxina botulínica porque creen que perderán expresividad. Sin embargo, con la técnica adecuada ocurre justamente lo contrario: conseguimos relajar los músculos responsables de las arrugas sin bloquear la expresión natural del rostro”, explica la doctora. Esta técnica está indicada tanto en pacientes jóvenes que desean prevenir la aparición de líneas de expresión como en pacientes de cualquier edad que buscan un aspecto más descansado, relajado y fresco sin perder movilidad facial.
La Dra. Beatriz Beltrán trabaja con dosis personalizadas, puntos de inyección estratégicos y protocolos propios que permiten conseguir resultados naturales, manteniendo la personalidad y la expresividad de cada paciente. “La mejor toxina es aquella que nadie detecta. El paciente simplemente parece más descansado, más fresco y con mejor cara”,concluye.
Polinucleótidos: regenerar la piel desde dentro
En verano, el calor, el sol, el cloro, la sal del mar y el aire acondicionado favorecen la deshidratación cutánea. La piel puede verse más apagada, fina, tirante, irregular o con menos elasticidad. Además, al utilizar menos maquillaje, buscamos una piel más luminosa, saludable y bonita por sí misma.
En este contexto, los polinucleótidos se han convertido en uno de los tratamientos más innovadores de la medicina estética actual gracias a su capacidad para estimular los mecanismos naturales de reparación de la piel. “Estos bioestimuladores ayudan a mejorar la hidratación profunda, la elasticidad, la calidad cutánea y la luminosidad, consiguiendo una piel más sana y rejuvenecida sin aportar volumen ni modificar los rasgos”, explica la Dra. Beltrán.
En la Clínica Dra. Beatriz Beltrán se combinan con activos específicos adaptados a las necesidades de cada paciente para potenciar los resultados y conseguir un tratamiento totalmente personalizado. “Los polinucleótidos actúan como auténticos regeneradores celulares. Nos permiten mejorar la calidad de la piel desde dentro y conseguir una luminosidad muy natural, algo especialmente importante en verano”, dice la doctora.
Son recomendables para pacientes con piel apagada, deshidratada, fina o con signos iniciales de envejecimiento que desean mejorar la calidad global de la piel sin transformar su rostro.
Limpiezas dermatológicas: preparar la piel antes del verano
Antes de las vacaciones, la Dra. Beatriz Beltrán recomienda preparar la piel con una buena exfoliación médica que ayude a eliminar células muertas, restos de polución e impurezas acumuladas. Este paso es fundamental para que la piel esté más luminosa, más uniforme y más receptiva a los activos cosméticos y a la fotoprotección.
“Antes del verano es fundamental preparar la piel. Si tenemos células muertas acumuladas o el estrato córneo engrosado, la piel se verá más apagada y el bronceado no será tan uniforme ni duradero”, explica la doctora.
Entre las limpiezas más demandadas en la clínica destacan Hydrafacial, Préime Dermafacial y OxyGeneo, tres tecnologías que permiten adaptar el tratamiento al tipo de piel, al momento del año y a las necesidades concretas de cada paciente.
En pieles jóvenes, la Dra. Beatriz Beltrán recomienda Hydrafacial, una limpieza médica rápida, completa y personalizable que combina exfoliación, extracción e hidratación para renovar la piel y aportar un extra de luminosidad. En pieles más maduras o con signos de flacidez, la doctora apuesta por Préime Dermafacial, un tratamiento que no solo trabaja la exfoliación, sino también la firmeza, la textura y la calidad de la piel gracias a la combinación de varias tecnologías en una sola sesión. Para pieles apagadas, desvitalizadas o de fumadoras que necesitan recuperar oxigenación y luminosidad, la doctora recomienda OxyGeneo, una técnica que combina exfoliación suave con oxigenación cutánea para mejorar el aspecto de la piel y devolverle frescura.
“No todas las pieles necesitan lo mismo. Una piel joven puede necesitar una limpieza eficaz y un extra de hidratación; una piel más madura puede requerir tecnologías que trabajen también firmeza y textura; y una piel apagada puede necesitar recuperar oxigenación. Por eso el diagnóstico previo es imprescindible”, asegura la Dra. Beltrán.
Glow Up BB: el efecto buena cara en una sola sesión
Para quienes desean llegar a las vacaciones con un aspecto más descansado, firme y luminoso, la Dra. Beatriz Beltrán ha desarrollado su técnica exclusiva Glow Up BB, un protocolo médico personalizado que combina tecnologías de ultrasonidos y láser tensor para conseguir un efecto de reafirmación global de la piel en una sola sesión.
El objetivo es estimular la producción de colágeno, redefinir el óvalo facial y mejorar la tensión cutánea sin cirugía, sin tiempo de recuperación y sin dejar señales visibles, lo que lo convierte en un tratamiento especialmente indicado para esta época del año.
“Muchas personas buscan verse mejor antes de un viaje o de un evento importante. Con Glow Up BB conseguimos un efecto tensor, luminosidad y mejor calidad de piel de forma rápida y natural”, explica la Dra. Beltrán.
Esta combinación exclusiva permite trabajar simultáneamente la firmeza, la textura y la calidad de la piel, consiguiendo un rostro más descansado, definido y rejuvenecido.
Además, al no producir marcas visibles ni requerir tiempo de inactividad, el tratamiento permite continuar con la rutina habitual y resulta compatible con los meses de verano, siempre siguiendo las recomendaciones médicas y manteniendo una fotoprotección adecuada.
“No buscamos transformar el rostro, sino conseguir la mejor versión de cada paciente respetando siempre su identidad y naturalidad”, concluye.
La filosofía de la Dra. Beatriz Beltrán: diagnóstico, equilibrio y naturalidad
“No se trata de rellenar por rellenar ni de perseguir una moda. Se trata de leer el rostro, entender sus proporciones y devolverle equilibrio. Cuando un rostro está en armonía, la belleza aparece de forma natural”,señala la doctora. Muchas veces, el paciente cree que necesita tratar una zona concreta —por ejemplo, ojeras o labios—, pero el origen de esa sensación de cansancio puede estar en la pérdida de soporte del pómulo, en la sien, en el mentón o en la línea mandibular. Por eso, el diagnóstico es tan importante.
“La clave está en saber dónde intervenir, cuánto y por qué. A veces un pequeño ajuste en el mentón equilibra todo el perfil; otras veces, restaurar suavemente el pómulo devuelve luz al rostro. Cada paciente necesita una estrategia distinta”,afirma. Este enfoque permite conseguir un efecto buena cara muy demandado en verano: una expresión más relajada, una piel más luminosa y un rostro más descansado, sin perder naturalidad ni identidad. “El mejor resultado es el que no se detecta. Nadie debería preguntarse qué se ha hecho el paciente; lo ideal es que le digan que tiene mejor cara, que está descansado, que se ve más favorecido. Esa es la medicina estética bien entendida”, concluye la Dra. Beatriz Beltrán.
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