El verano es el momento idóneo para minimizar la caída estacional del próximo otoño

Por mucho que nos traiga de cabeza, la caída estacional típica del otoño nos afectará una vez más este año. “Se trata de un proceso fisiológico y transitorio de renovación capilar por lo que no puede evitarse por completo”, explica Katrina Riera, farmacéutica y medical advisor de DS LABS. Ahora bien, “sí es posible minimizar su intensidad y reducir su impacto sobre la densidad y calidad del cabello”, añade. ¿El secreto? Tomar la delantera y preparar el terreno -es decir, el cabello y el cuero cabelludo por fuera y también por dentro- desde el verano.

Como destaca la experta, el efluvio telógeno es un proceso natural por el que pasa el cabello sí o sí. De hecho, es necesario para dejar espacio al pelo nuevo. El problema es que mientras sucede -dura entre 6 y 12 semanas- se pierde entre el doble y triple de cabello que en otras épocas del año. Que ese efecto sea más o menos acusado y, en consecuencia, evidente depende de en qué condiciones ha llegado la melena a ese momento. Y para ello, resume Riera, “lo más útil es reforzar el cuidado capilar durante todo el verano. Manteniendo una alimentación equilibrada, controlando factores agravantes como el estrés oxidativo o la deshidratación y, cuando sea necesario, apoyándose en tratamientos específicos, tanto cosméticos como nutricionales”.

Anticiparse desde el verano con un enfoque integral

La prevención es el arma más eficaz para afrontar la caída estacional de otoño en las mejores condiciones posibles. Cuanto más saludable y cuidado llegue el cabello al mes de septiembre, mejor resistirá el efluvio telógeno. “Sin duda conviene anticiparse, aunque no siempre con un enfoque puramente anticaída”, advierte la medical advisor de DS LABS.

Lo fundamental, en su opinión, es actuar sobre los factores que pueden agravar la futura caída. “Especialmente los relacionados con el verano, como la radiación solar, el estrés oxidativo, la deshidratación o el deterioro de la fibra capilar”. Por eso, añade, “durante el verano puede ser interesante utilizar productos que no solo actúen frente a la caída, sino que además mejoren la microcirculación, limpien sin resecar, aporten nutrientes que favorezcan el crecimiento capilar y ayuden a reparar la fibra”.

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Asimismo, y dado que esta época del año suele ser un poco más caótica en cuanto a rutinas, la experta recuerda la importancia de seguir cuidando el cabello desde dentro. Y, aquí, los nutracéuticos tienen la respuesta.

Primero, cuidar desde dentro

El descanso, dormir bien y cuidar la alimentación son tres de los pilares fundamentales a la hora de mantener un cabello y cuero cabelludo saludables. Sin ellos, no hay cosmético que funcione… Sin embargo, en vacaciones, no es tan fácil cumplir con ellos. “En la temporada estival es habitual relajar los horarios y ser más desordenados a la hora de comer, y eso también puede repercutir en la salud capilar. Por eso, en algunos casos, recurrir a un suplemento oral que aporte nutrientes esenciales (especialmente proteínas, vitamina D y hierro) para fortalecer el cabello y favorecer su crecimiento sano puede ser una estrategia interesante como apoyo”, recomienda Katrina Riera.

Comprimidos Revita® Tablets de DS Labs

Nutracéutico formulado por médicos que favorece un crecimiento del cabello visiblemente más grueso y aporta mayor densidad. Entre sus ingredientes, vitamina D, que favorece la salud capilar; biotina, básica para un cabello fuerte y saludable; zinc, fundamental en el proceso de creación de colágeno y ayuda a reequilibrar los aceites grasos en el cuero cabelludo; y melatonina1, un potente antioxidante y modulador del crecimiento del cabello que atenúa el estrés oxidativo de las células del folículo piloso, prolongando la fase anágena y retardando la fase telógena.

Comprimidos Revita. SOD de DS Labs

Nutracéutico que estimula el crecimiento del cabello y contrarresta los efectos del estrés y el daño oxidativo. Su fórmula patentada reduce los radicales libres causados por el estrés y los factores medioambientales. Lo hace gracias a dos potentes antioxidantes como el superóxido dismutasa, que protege el folículo piloso contra el estrés celular, los radicales libres y los factores medioambientales, y la ashwagandha, un extracto natural que regula los niveles de cortisol en el cuerpo, controla el daño folicular y disminuye la pérdida del cabello. Contiene también vitamina D, hierro, zinc y magnesio.

Otros gestos preventivos para cumplir en vacaciones

Además de cuidar el cabello desde dentro, hay varias medidas que conviene tener en cuenta en verano para minimizar la caída capilar del otoño. Katrina Riera destaca las siguientes:

Lavado efectivo

Es el momento perfecto para darle un cuidado extra al cabello. Ya que es uno de los gestos que no descuidamos durante las vacaciones -por tanto, no supone un esfuerzo extra-, se puede aprovechar para incluir un champú interesante. Esto se traduce en que combine acción anticaída con un abordaje glocal del cuidado capilar, incluyendo activos antioxidantes que ayudan a reducir los radicales libres generados por la exposición solar y reparadores, para tratar el posible daño. La gama de champús Revita, de DS Labs, cumple con estas condiciones.

Fotoprotección capilar

Es importante proteger de sol no solo el cabello, sino también, y muy especialmente, el cuero cabelludo. El uso de gorras, sombreros o fotoprotectores específicos ayuda a reducir el impacto de la radiación solar, que favorece el estrés oxidativo y la acumulación de radicales libres, la deshidratación y un entorno menos favorable para el folículo piloso; lo que, en definitiva, repercute negativamente en la calidad y el crecimiento del cabello.

Secar en su justa medida

Recomiendo no mantener el cabello húmedo durante mucho tiempo ni acostarse con el pelo mojado. Lo ideal es retirar primero el exceso de agua con una toalla y secar bien la raíz con secador (sin demasiado calor y con una separación de unos 15 cm), ya que, en verano, aunque las temperaturas sean más altas, la humedad ambiental también suele aumentar y dificulta un secado completo. Sin embargo, conviene evitar el abuso de planchas, secadores a alta temperatura y otros aparatos de calor, ya que debilitan la fibra, favorecen la rotura y empeoran el aspecto general del cabello, haciendo que la caída se perciba todavía más.

Fórmulas especialmente veraniegas

Otro error frecuente es no utilizar productos adecuados, especialmente en verano, cuando se acumulan restos de sal, cloro o fotoprotectores. El uso de productos demasiado agresivos o que no limpian correctamente puede resecar el cabello, alterar el equilibrio del cuero cabelludo y aumentar la fragilidad de la fibra capilar.

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