Da igual cómo sea el cabello. Fino, rizado, con tendencia a encresparse o ultraliso. La falta de volumen afecta prácticamente a todas las mujeres en algún momento de su vida y, en consecuencia, se ha convertido en una de las mayores preocupaciones capilares del universo femenino. “Aunque no todas lo experimentan con la misma intensidad, la mayoría de las mujeres notará una pérdida de volumen en algún momento de su vida, especialmente durante transiciones hormonales, periodos de estrés intenso o, simplemente, como parte del propio proceso natural de envejecimiento”, confirma la Dra. Antonella Tosti, profesora de la Universidad de Miami, y una de las mayores expertas en tricología a escala internacional.
El hecho de que sea un signo tan común -se calcula que afecta a más del 70% de la población femenina- tiene mucho que ver con que presenta un origen multifactorial. La Dra. Tosti los enumera: “El estrés, las fluctuaciones hormonales, las agresiones ambientales, el uso de herramientas de calor, los tratamientos químicos y las rutinas de cuidado inadecuadas debilitan la fibra capilar y reducen progresivamente su grosor. Los estilos de vida actuales también favorecen episodios de caída difusa, que impactan directamente en el volumen percibido”. De hecho, para la experta en tricología “a menudo es uno de los primeros signos visibles del envejecimiento y del estrés capilar, incluso antes de que se produzca una caída evidente”.
El volumen, bajo la lupa
Aunque se suele relacionar con algo estético, el volumen del cabello va más allá. “Desde una perspectiva dermatológica es el resultado de varios factores combinados: la densidad capilar, el diámetro de cada fibra, la integridad de la cutícula y la capacidad del cabello para elevarse y separarse del cuero cabelludo”, explica la profesora. Por tanto, cuando hay más cabellos por centímetro cuadrado, cuando la fibra está sana y cuando cada hebra tiene mayor grosor, presenta más cuerpo y resistencia desde la raíz. Ahora bien, como mencionaba la experta, son muchos los aspectos que modifican esos parámetros. “Cualquier forma de caída del cabello -especialmente la difusa- reduce el número total de cabellos activos en el cuero cabelludo y se traduce en menos volumen”.
Del mismo modo, añade la Dra. Tosti, “la edad provoca que los folículos pilosos sufran una miniaturización progresiva, similar a la que se observa en la alopecia androgenética. Los cabellos crecen más finos, con ciclos de crecimiento más cortos y pierden fuerza estructural, lo que conduce a una reducción gradual y visible del volumen general, incluso en ausencia de una caída significativa”.
Y, por supuesto, entran en juego los cambios hormonales que aparecen tras el embarazo, al suspender la toma de anticonceptivos, en situación de desequilibrios tiroideos o durante la perimenopausia y la menopausia. “Son un desencadenante importante del efluvio telógeno, una condición en la que un gran porcentaje de cabellos entra simultáneamente en la fase de caída, provocando una disminución marcada de densidad, cuerpo y sensación de plenitud capilar”, asegura.
Gestos sencillos, pero eficaces
Además de utilizar una rutina capilar específica, la dra. Antonella Tosti recomienda algunos consejos que ayudan a ganar un extra de volumen:
- Cepillar el cabello con la cabeza hacia abajo para elevar las raíces.
- Secar con secador levantando el cabello y separándolo del cuero cabelludo, aunque siempre evitando el exceso de calor en la raíz.
- Evitar productos de peinado pesados u oclusivos que apelmacen y aporten peso.
- Cambiar la raya con frecuencia para evitar que el cabello se aplaste siempre en la misma dirección.
- No aplicar en el cuero cabelludo ni la raíz acondicionadores y mascarillas que no hayan sido formulados para este fin.
Vistos todos los actores implicados en la pérdida de volumen, esta preocupación se debe abordar también desde varios frentes. Para hacerlo, DS Labs acaba de lanzar Revita Volumizing Champú y Revita Volumizing Acondicionador.


Una completa rutina, formulada con activos de última generación, que no solo ayuda a reducir notablemente la caída, sino que también ayuda a mejorar la vitalidad, densidad, grosor y aspecto global del cabello gracias a su efecto voluminizante y reparador. Y todo sin rastro de frizz. ¿El motivo? “Su combinación de activos reparadores, ingredientes que refuerzan la estructura interna del cabello y tecnologías avanzadas de acondicionamiento que suavizan la cutícula sin aportar peso, consiguen aumentar el grosor y la fuerza de la fibra manteniendo la alineación de la cutícula. Cuando la fibra capilar está reforzada y equilibrada, el volumen se ve natural y controlado, sin electricidad estática ni encrespamiento”, explica la Dra. Antonella Tosti.
Entre sus ingredientes destacan la cafeína y los aminoácidos de arroz, presentes en ambos productos. Revita Volumizing Champú contiene también proteína de lupina y pantenol; mientras que Revita Volumizing Acondicionador incluye niacinamida, aloe vera y queratina. Un cóctel de activos de última generación con efecto anticaída, reparador y voluminizador.
Ambos -que también pueden ser usados por hombres- se pueden usar a diario. Primero se aplica Revita Volumizing Champú sobre el cabello y el cuero cabelludo húmedos, se deja actuar durante un par de minutos y se aclara. Para mejores resultados, se recomienda combinar con Revita Volumizing Acondicionador que, por su fórmula única, se puede aplicar tanto en el cabello como en el cuero cabelludo.
Todos los ingredientes activos de Revita ® Champú están encapsulados en la tecnología patentada Nanosome Delivery System®, de modo que estas microesferas penetran con mayor profundidad en las células epidérmicas y se produce una liberación prolongada y sostenida a lo largo del día.
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